La Olimpiada de México 1968 se convirtió en histórica para Paraguay, ya que habían pasado 72 años de competiciones y nunca un paraguayo había participado de la cumbre máxima del deporte mundial. Para la Olimpiada del país azteca un atleta paraguayo consiguió ser parte del selecto grupo de invitados atendiendo el principio de universalidad.

Julio Cesar Enciso (Getty Images)
Cuatro años más tarde la delegación paraguaya aumentó en número y ya fueron cuatro los atletas que participaron de la cita en Múnich 1972 al igual que en Montreal 1976.
Fue en Los Ángeles 1984 cuando la delegación paraguaya sufrió un aumento y el grupo que participó llegó a un total de 14. Cuatro años más tarde, en Seúl 1988 la delegación guaraní alcanzó la decena de componentes.
No fue sino hasta Barcelona 1992 cuando la delegación paraguaya alcanzó el máximo histórico de componentes. La Olimpiada disputada en Barcelona en aquel año pasó además a formar parte de las hojas de gloria del fútbol paraguayo que por primera vez había clasificado para la disputa de los juegos.
Luego del destello obtenido por el fútbol en los Juegos Olímpicos de Barcelona, el Paraguay vio reducida nuevamente sus fuerzas para la competencia de Atlanta 1996. En aquella ocasión la delegación paraguaya estuvo compuesta por siete componentes.
En Sidney 2000 los juegos llegaron por primera vez a tierras oceánicas a la capital de Australia. En esa oportunidad fueron cinco los representantes paraguayos que pelearon por una medalla en sus diferentes disciplinas.
En las Olimpiadas de Atenas 2004 la selección de fútbol consiguió la primera y hasta el momento única medalla en una Olimpia para el Paraguay.
En los últimos juegos de Beijing 2008 a delegación paraguaya estuvo conformada por siete representantes. En la Villa Olímpica fue Leryn Franco la más destacada por su esbelta figura y gran belleza.