Cumpliendo con todas las expectativas que había sobre ellos, siendo los número 1 y 2 del ranking mundial de la especialidad, más los títulos mundiales y europeos del mayor de los hermanos, Alistair, los británicos Brownlee impusieron su ritmo al bajarse de las bicicletas en el Triatlón, para obtener las medallas de oro y bronce, mientras en la medalla de plata quedó el español Javier Gomez.

Los hermanos Alistair y Jonathan Brownlee (GBR), entre los punteros durante la 2da transición del Triatlón / Getty Images
Gran Bretaña nunca había ganado una medalla en el Triatlón olímpico, pero siendo los favoritos, los Brownlee se prepararon con mucho más énfasis para cubrir sus puntos débiles. Al cubrir los 1.500 mts de natación, los primeros en salir del agua fueron Javier Gomez (17.36) y el eslovaco Richard Varga (17.37), asiduos punteros de esta porción a nivel internacional, pero detrás de el estaban Alistair y Jonathan quienes estuvieron entrenando precisamente con Varga para los Juegos.

La natación se realizó en la laguna del famoso Hyde Park londinense, conocida como "The Serpentine" / Getty Images
Después de la primera transición, se formó un pequeño grupo de cinco escapados - los Brownlee, Gomez, Varga y el italiano Alessandro Fabian - que sacó hasta 20 segundos al pelotón perseguidor. Los jueces notificaban a Jonathan que se había montado en su bicicleta antes de la linea oficial, por lo que en la carrera final, tendría que cumplir una sanción de 15 segundos parado en una zona específica para este fín. A la altura del km 20 ya eran alzanzados y se formaba un gran grupo de 22 triatletas, que se mantendría así hasta culminar los 40 kms y llegar a la segunda transición.
Pero al arrancar a correr, los hermanos originarios de Yorkshire, imprimieron un sprint que dejó atrás a todos, menos al español Gomez que se fué con ellos en punta. Con Alistair jalando el trio, lograron alejarse del resto asegurando una medalla para Jonathan, que todavía tenía que cumplir la parada... Sin presión, Alistair tomó una bandera británica del público y cruzó el arco de llegada en 1:46.25, seguido de Gomez en 1:46.36 y luego Jonathan en 1:46.56. Sin lugar a dudas, uno de los triatlones más dramáticos vistos hasta ahora.