La sensación del atletismo británico, europeo y ahora mundial, Mo Farah, rompió con la hegemonia africana en la prueba de los 10.000 mts planos del Atletismo, con un excepcional remate en la última vuelta - marcando 53 segundos - y llevarse una inédita medalla de oro para su país en esta prueba. Para completar la faena, el segundo lugar lo obtuvo el norteamericano Galen Rupp, mientras apenas uno de los grandes favoritos, el etíope Tariku Bekele lograba la medalla de bronce.

Mo Farah (GBR) tomó el control de los 10.000 mts, a pesar de los intentos de kenianos y etíopes / Getty Images
Nacido en Somalia, pero criado en Londres desde los 8 años, Mohamed Farah irrumpió en el concierto internacional desde hace algunos años, siendo campeón europeo, tanto al aire libre como bajo techo, pero fué en los Mundiales de Daegu 2011 cuando ganó la final de los 5.000 mts y también fué plata en los 10.000 mts.
La ausencia más notoria de la lucha por la punta de la prueba fué del etíope Kenenisa Bekele, doble campeón olímpico de Atenas 2004 y Beijing 2008, y poseedor del record mundial, quien nunca estuvo a su antiguo nivel y no pudo responder los ataques finales, aunque apelando a su gran remate terminó en cuarto lugar (27:32.44), detrás de su hermano menor Tariku.
Mo Farah ganó celebrando en 27:30.42, por delante de un también eúforico Galen Rupp en 27:30.90, que le daba la primera medalla en los 10.000 mts a los EE.UU. en más de 40 años. Y superando a su estelar hermano, Tariku Bekele entró tercero en 27:31.43. Estos atletas se verán de nuevo la cara en los 5.000 mts planos de estos Juegos.
Como dato curioso, tanto Farah como Rupp, entrenan bajo las ordenes del mismo coach: el famoso ganador de los maratones de New York y Boston, Alberto Salazar, en el estado de Oregon, EE.UU.