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A las puertas de sus cuartos Juegos Olímpicos, el experimentado tirador guatemalteco Sergio Werner Sánchez Gómez confiesa que enfrentará “el reto más grande su vida”.

Sergio Werner Sánchez Gómez, tirador de Guatemala

Sergio Werner Sánchez Gómez

Los genes deportivos corren en las venas de este polifacético atleta, ya que hace 60 años su abuelo, José Ángel Gómez, conformó parte de la histórica primera delegación de Guatemala en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952.

El atleta becario del Comité Olímpico Guatemalteco luce participaciones en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 como pentatleta y en Atlanta 1996 y Sydney 2000 como tirador.

Sánchez, quien de niño sufrió problemas de la vista, nunca imaginó que muchos años más tarde se convertiría en uno de los tiradores nacionales con una de las trayectorias más laureadas.

El atleta de 41 años, que competirá en Londres en las pruebas de pistola libre 50 metros y en pistola de aire 10 metros, admite su gran pasión por la práctica del deporte y asegura que uno de sus mejores recuerdos en una competencia fue el haber clasificado a la ronda final en tiro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.

Con la medalla de oro ganada en los pasados Juegos Panamericanos de Guadalajara, Sánchez alcanzó por primera vez lo más alto del podio luego de 24 años de su primera participación en los Juegos Panamericanos, en la edición de Indianápolis 1987. “El momento que viví en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, también fue uno de los más fuertes”, cuenta en referencia a la medalla de oro lograda en la modalidad de 50 metros pistola libre.

Sus inicios en el deporte de niño no fueron nada fáciles… “Recuerdo que tendría unos cinco años, cuando mis papas se dan cuenta de que mi ojo izquierdo estaba perdido. Pero gracias a una temprana detección y a la tecnología de esos tiempos, lo lograron salvar. Y es el caso de que ahora tengo una vista increíble. El deporte venía de familia y coincidentemente inicié a practicarlo en la casa donde vivo”.

¿Qué recuerdos tienes de tu abuelo, quien fue atleta olímpico en Helsinki 1952?
Todavía compartimos muchas anécdotas juntos. Antes de Atlanta 1996, para mis primeros Juegos Olímpicos, me acompañó en la jura de la delegación y fue un momento muy especial. Compartimos mucho tiempo en el deporte, me iba a ver tirar y me daba consejos que aún hoy los considero valiosos.

¿Tras las experiencias en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, Atlanta 96 y Sydney 2000, como asumís el desafío de Londres 2012?
Va a ser un reto inmenso. Me caló muy duro haber faltado a Atenas y Beijing, ya que mi sueño siempre fue el de asistir a cinco Juegos Olímpicos. Si lo lograba había prometido tatuarme los aros olímpicos, ja. Pero ahora se dio mi clasificación 12 años después. Hay pros y contras, porque no estoy en el nivel técnico y sicológico que tuve antes, aunque tengo una madurez que antes no tenía. Ya lo veremos en Londres, pero sin duda que a esta edad será el reto más grande de mi vida.

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